寒冷的冬天... 再次来到了... 乌拉圭....!
“寒冷的冬天......再次......一直......!”“
诞生了一个冬天,冷风吹雨打,都来了,
他们躲藏在我的旧窑洞,听次,闪电失去了
,甚至我的朋友邮递员... 不再去陡峭的山坡,
再次告诉我... 诗人......即使在今天,没有人写了一封信!感觉像被风吹散逸出从这个网站,但我知道,关上了门和窗口,闩锁固定,但多北风呼啸,或来自任何地方,你永远也不会伤害我的灵魂,没有人知道藏在哪里,如果我死了还是活着。无论是你,我的山的回声,重复在黎明的歌曲事务,一旦我按响了星晨的时候,我想我今天本来想,不听你的短上衣与月光,你在我耳边低声关闭,封闭山... 或你唱...永远不知道,如果我和你,老鹰山没有更多的白色鸽子错过这个网站,闭上了眼睛,从我的窗口隐藏我不会知道,如果他们来了,夏天爱飞... 应该用他们一直像一只鸟,是害怕离开自己的笼子里睡... 囚徒,这是他的命运!冬天寒冷的夜晚,再次满足我,因为它一直是,摇篮曲和从来没有响起,当诗人,关闭了他的耳朵,裹在孤独的沉默... 一直梦想着爱睡着了,我记得我在热amastes冬眠... 我爱你。从来没有什么期望,也许是风轻抚你的灵魂已经心细,沉默淹没爱一个温暖的秋天走了,而我的相机和滚动窗口锁存固定,我不希望看到的,如果有的话,白色的鸽子,我的耳朵听到的摇篮曲。吹灯硬质冬小麦... 并用它... 只到我的旧窑洞,冷,这个老诗人,在他的旧窑洞走投无路,隐藏和丢失,没有任何人的注意...... 无论他承认,他的确感觉到热量 在夜间,回顾了飞行的白鸽和摇篮曲,他们的声音
他们躲藏在我的旧窑洞,听次,闪电失去了
,甚至我的朋友邮递员... 不再去陡峭的山坡,
再次告诉我... 诗人......即使在今天,没有人写了一封信!感觉像被风吹散逸出从这个网站,但我知道,关上了门和窗口,闩锁固定,但多北风呼啸,或来自任何地方,你永远也不会伤害我的灵魂,没有人知道藏在哪里,如果我死了还是活着。无论是你,我的山的回声,重复在黎明的歌曲事务,一旦我按响了星晨的时候,我想我今天本来想,不听你的短上衣与月光,你在我耳边低声关闭,封闭山... 或你唱...永远不知道,如果我和你,老鹰山没有更多的白色鸽子错过这个网站,闭上了眼睛,从我的窗口隐藏我不会知道,如果他们来了,夏天爱飞... 应该用他们一直像一只鸟,是害怕离开自己的笼子里睡... 囚徒,这是他的命运!冬天寒冷的夜晚,再次满足我,因为它一直是,摇篮曲和从来没有响起,当诗人,关闭了他的耳朵,裹在孤独的沉默... 一直梦想着爱睡着了,我记得我在热amastes冬眠... 我爱你。从来没有什么期望,也许是风轻抚你的灵魂已经心细,沉默淹没爱一个温暖的秋天走了,而我的相机和滚动窗口锁存固定,我不希望看到的,如果有的话,白色的鸽子,我的耳朵听到的摇篮曲。吹灯硬质冬小麦... 并用它... 只到我的旧窑洞,冷,这个老诗人,在他的旧窑洞走投无路,隐藏和丢失,没有任何人的注意...... 无论他承认,他的确感觉到热量 在夜间,回顾了飞行的白鸽和摇篮曲,他们的声音
"¡¡¡ El frío Invierno ... otra vez... ha venido...!!!!""""
Otro Invierno ha nacido y con él las frías lluvias y el viento, han venido,
que resguardado en mi vieja cueva, escucho por veces, relámpagos perdidos
y hasta mi amigo el Cartero ... no subirá por las empinadas cuestas
para decirme una vez más ... Poeta ...¡¡¡ tampoco hoy nadie, una carta te ha escrito!!!
Siento como sopla el viento escapándose, alejándose de este sitio,
pero yo sé que cerrando la puerta y en la ventana, el pestillo fijo,
por mucho que ruja el viento del Norte, o vengas de cualquier sitio,
no volverás a dañar mi alma escondida donde nadie sabe si estoy muerto o vivo.
¡¡¡ Ni tú, Eco de mis Montañas, repetirás al amanecer cánticos de amoríos ...
que antaño me sonaban al Lucero del Alba cuando pensaba que me habían querido
hoy, ya no escucho tus boleros que con el Claro de Luna, susurrabas en mis oídos
apagado, cual montaña cerrada ... ni tu cantas... ni nunca sabrás si existo.
Y tú, Águila de la Montaña ¡¡¡ no dejes pasar más Palomas Blancas por este sitio!!!
que desde mi ventana cerrada, ocultaré mis ojos y no sabré si ellas han venido,
amores que del verano vuelan ... deben quedar encerrados donde siempre han dormido
como el pájaro que teme salir de su jaula ... ¡¡¡ preso estaba y ese era su destino!!!.
Inviernos de las noches frías, vuelven a mi encuentro, como siempre ha sido,
en donde las nanas ya nunca sonaran, cuando el Poeta, ha cerrado sus oídos,
envuelto en la soledad del silencio ... los sueños de amor se han adormecido,
invernando con el calor del recuerdo que me amastes y yo ... te he querido.
Más nunca esperé nada, tal vez las caricias del viento que de tu alma han salido
pero prudente, el silencio ahogará amores de un cálido otoño que se ha ido,
y mientras mantenga mi puerta cerrada y la ventada, con el pestillo fijo,
no querré ver pasar, si acaso, Palomas Blancas, ni nanas oirán mis oídos.
Sopla el duro Invierno... y con él... solo llega a mi vieja cueva, el frío,
que este anciano Poeta, arrinconado en su vieja cueva, oculto y perdido,
sin que nadie se dé cuenta ... ni él reconozca que sí lo hizo, sentirá el calor
por las noches, recordando el vuelo de la Paloma Blanca y de las nanas, su sonido
que resguardado en mi vieja cueva, escucho por veces, relámpagos perdidos
y hasta mi amigo el Cartero ... no subirá por las empinadas cuestas
para decirme una vez más ... Poeta ...¡¡¡ tampoco hoy nadie, una carta te ha escrito!!!
Siento como sopla el viento escapándose, alejándose de este sitio,
pero yo sé que cerrando la puerta y en la ventana, el pestillo fijo,
por mucho que ruja el viento del Norte, o vengas de cualquier sitio,
no volverás a dañar mi alma escondida donde nadie sabe si estoy muerto o vivo.
¡¡¡ Ni tú, Eco de mis Montañas, repetirás al amanecer cánticos de amoríos ...
que antaño me sonaban al Lucero del Alba cuando pensaba que me habían querido
hoy, ya no escucho tus boleros que con el Claro de Luna, susurrabas en mis oídos
apagado, cual montaña cerrada ... ni tu cantas... ni nunca sabrás si existo.
Y tú, Águila de la Montaña ¡¡¡ no dejes pasar más Palomas Blancas por este sitio!!!
que desde mi ventana cerrada, ocultaré mis ojos y no sabré si ellas han venido,
amores que del verano vuelan ... deben quedar encerrados donde siempre han dormido
como el pájaro que teme salir de su jaula ... ¡¡¡ preso estaba y ese era su destino!!!.
Inviernos de las noches frías, vuelven a mi encuentro, como siempre ha sido,
en donde las nanas ya nunca sonaran, cuando el Poeta, ha cerrado sus oídos,
envuelto en la soledad del silencio ... los sueños de amor se han adormecido,
invernando con el calor del recuerdo que me amastes y yo ... te he querido.
Más nunca esperé nada, tal vez las caricias del viento que de tu alma han salido
pero prudente, el silencio ahogará amores de un cálido otoño que se ha ido,
y mientras mantenga mi puerta cerrada y la ventada, con el pestillo fijo,
no querré ver pasar, si acaso, Palomas Blancas, ni nanas oirán mis oídos.
Sopla el duro Invierno... y con él... solo llega a mi vieja cueva, el frío,
que este anciano Poeta, arrinconado en su vieja cueva, oculto y perdido,
sin que nadie se dé cuenta ... ni él reconozca que sí lo hizo, sentirá el calor
por las noches, recordando el vuelo de la Paloma Blanca y de las nanas, su sonido
No hay comentarios:
Publicar un comentario